Introducción a las Cuevas de Candelaria
Brent Woodfill y Álvaro Ramírez
Agradecimientos
VUPACS
quiere agradecer a muchas personas, sin las cuales hubiera sido imposible
realizar esta temporada. La ayuda y el apoyo
de otros miembros del Proyecto Arqueológico Cancuen, especialmente el Dr.
Arthur Demarest y Lic. Tomás Barriéntos fue esencial, de igual manera, el
análisis de laboratorio de la Dra. Cassandra Bill, Lic. Michael
Callaghan, Lcda. Brigitte Kovacevich, Dr. Ron Bishop, Lic. Erin Sears, y Lic. Duncan Cook.
Miembros
de varias agencias de desarrollo y turismo también nos ayudaron bastante,
incluyendo Dr. Tony Stocks, Lic. Jason Pielmeier, y Lic. Kelly Kirschner de la
Universidad Estatal de Idaho; Lic. David García y Lic. Mario del Cid de
Contraparte Internacional; Ernesto Tzi de SANK; Lcda. Janet de Esquivel , Juan
Carlos Méndez, y Lic. Raúl Maas de Fortalecimiento Institucional de Políticos
Ambientales (FIPA); y especialmente Lic. Brian Rudert, Claudia Pastor, y Dra.
Anne Dix de USAID. También queremos
agradecer a Sres. Daniel Dreux y Sergio Sierra de Tierra Maya y Lic. Jim
Goodbar del Department of the Interior de los EEUU.
El
viaje a Belice se cumplió con la ayuda de varias personas, incluyendo Jason Pielmeier
de Universidad Estatal de Idaho, Mario del Cid de Contraparte Internacional,
Ernesto Tzi de SANK, todos los miembros de FIPA, y Brian Rudert de USAID. También tuvimos ayuda de varios miembros del
Belize Valley Archaeological Reconnaissance Project/Western Belize Regional
Cave Survey, especialmente Dr. Jaime Awe, Lic. Cameron Griffith, Jenny Guerra,
y Lcda. Carolyn Audet. Además queremos
agradecer a PACZ Tours, Snooty Fox Tours, el Venus Hotel, Eva’s Restaurant, y
la familia Plytez.
El
Ministerio de Cultura y Deportes ayudó bastante en este proceso, especialmente
la Lcda. Nora López, con su consejo y tiempo que pasó
con nosotros editando diferentes versiones de este informe. Lcda. Yvonne Putzeys, Lic. Boris Aguilar, Lic. Hugo Barrera y Lic. Paulino Morales también
tomaron mucho tiempo con nosotros dando ayuda.
Este
proyecto fue fundado por varias organizaciones—el Foundation for the
Advancement of Mesoamerican Archaeology, Inc. (FAMSI); FIPA; Universidad
Estatal de Idaho; Contraparte Internacional; y Proyecto Arqueológico Cancuen.
Al
fin, todo nuestro trabajo ocurrió con el permiso y la ayuda de las comunidades
de Muqb’ilha’ I, Candelaria Campo Santo, Chisec, Raxruha, Sechochoc, y Trece
Aguas; estas agencias; y el Ministerio de Cultura y Deportes.
Introducción
Entre
marzo y junio 2003 el equipo del Vanderbilt Upper Pasión Archaeological Cave
Survey (VUPACS), un subproyecto del Proyecto Arqueológico Cancuen, ha estado
trabajando en el área del Polígono, para alcanzar tres objetivos, 1) proponer
rutas turísticas para minimizar impactos en las cuevas y restos culturales
asociados con una pequeña guía para las diferentes rutas en cuevas; 2) hacer
recomendaciones para capacitación turística y protección del Sistema de Cuevas;
y 3) registrar y describir todo tipo de resto cultural que se encuentre en las
cuevas, y mapeo y exploración des estas.
Los
resultados de VUPACS en 2003 están divididos en seis capítulos del Proyecto Arqueológico Cancuen informe
preliminar 2003. El primer capítulo
(21) es una vista general del sistema, las comunidades circundantes, el
proyecto, la situación política, y recomendaciones para el manejo del
turismo. El segundo
capítulo (22) es el registro preliminar del sistema Candelaria, y capitulo 23 es el descripción de excavaciones del sitio de
La Lima, el sitio más grande alrededor del sistema. Capítulo 24 es el
informe de un reconocimiento de Ub’ub’, un sitio ceremonial sobre un cerro
encima de la comunidad de Trece Aguas, Chisec, Alta Verapaz. Capitulo 25 contiene
recomendaciones para el desarrollo ecoturístico de las cuevas de Candelaria,
hecho por los dos estudiantes del ecoturismo de la Universidad del Valle y
Woodfill, mientras el capitulo 26 es el informe del
viaje realizado a cuevas turísticas de Belice en julio 2003 para enseñar a las
comunidades alrededor de las cuevas de Candelaria, Juliq’, y B’omb’il Pek
diferentes ejemplos del manejo de turismo dentro de cuevas.
El
trabajo de VUPACS en 2003 estaba hecho por muchas personas bajo la dirección
del subdirector Lic. Brent Woodfill (Universidad de Vanderbilt). El reconocimiento de cuevas era hecho por él
y Álvaro Ramírez (Universidad del Valle) con Emilia Gazzuolo (VUPACS), Carlos
Girón (Universidad del Valle), Jose Hurtado (Universidad del Valle), Lic.
Nicolas Miller (SUNY-Binghamton), y Paul Halacy (VUPACS). Las investigaciones arqueológicas se llevaron
a cabo bajo la supervisión de Woodfill con la ayuda de Mirza Monterroso
(Universidad de San Carlos) y Adriana Segura (Universidad de San Carlos).
Junto
con estos capítulos hay 6 CD’s ya en posesión de DEMOPRE y IDEAH., con las
fotos y mapas de la temporada, organizados por su ubicación que son
complementos del registro (capitulo 22).
I) Introducción y
situación actual
Las
Cuevas de Candelaria, descubiertas por el explorador y espeleólogo francés
Daniel Dreux en 1974, es uno de los sistemas de cuevas más importantes en el
Mundo Maya por su arqueología, geología, y ecología. Es un sistema ribereño que tiene 21 Km. de
largo y un ancho de hasta 3 Km., con al menos dos niveles distintos de cuevas
que se han formado durante los últimos 200,000 años. Está ubicado en el municipio de Chisec, Alta
Verapaz, y está adentro del terreno comunal de dos comunidades Q’eqchi’
(Muqb’ilha’ y Candelaria Campo Santo) y parcelas individuales de gente
alrededor y de tan lejos como Zacapa.
También incluye un Complejo Ecoturístico manejado por Dreux y su
compañero Sergio Sierra que recibe turismo, dando hospedaje, comida, y guías.
Aunque
tal vez hay cientos de cuevas, hay cuatro grandes dentro de las cuales pasa el
Río Candelaria. Yendo río abajo son
Verónica, el Venado, el Mico, y los Nacimientos. La primera y última son las más grandes, la
segunda está dividida en tres partes (no. 2, el Venado Seco, y no. 1 yendo río
abajo), y la primera y tercera tienen la mayor evidencia arqueológica.
Empezando
en 2002, el Ministerio de Cultura y Deportes con el apoyo de Universidad
Estatal de Idaho, USAID, FIPA, Cuerpo de Paz, Contraparte Internacional, SANK,
FAMSI, y la Universidad de Vanderbilt han trabajado creando un plan de manejo
para las Cuevas de Candelaria que aseguraría su preservación y al mismo tiempo
mejoraría la vida de sus vecinos alrededor.
Siguiendo el experimento comunitario de manejo de Proyecto Cancuen, que
está desarrollando las comunidades Q’eqchi’s cerca del sitio para dejar el
manejo de turismo en sus propios manos. El Ministerio está ampliando el turismo
de las cuevas, que ya tiene 14 años de existir.
En abril, el Ministerio contrató a 4 personas como guarda recursos, dos
de cada comunidad, los cuales deben de supervisar toda el área y hacer un
reporte cada fin de mes para entregársele a esta institución.
Para
ser exitoso, este plan de ampliar turismo en las Cuevas de Candelaria necesita:
1) Incluir a toda la gente involucrada
en las cuevas: los vecinos, dueños de la
tierra, compañías de turismo, y empresarios;
2) dar beneficios a toda la gente
involucrada;
3) dar suficiente capacitación a los
guías y otros involucrados; y
4) crear un sistema que puede trabajar
independientemente del Ministerio, manejado por la gente involucrada en el
turismo dentro de las cuevas, que pueda responder rápidamente a cualquier
problema que encuentre.
El Ministerio mandó un estudio arqueológico y ecoturístico
de las cuevas antes de escribir el plan de manejo que llevó a cabo con el
trabajo del Vanderbilt Upper Pasión Archaeological Cave Survey (VUPACS), un
subproyecto del Proyecto Cancuen manejado por el Lic. Brent Woodfill bajo de la
supervisión del Dr. Arthur Demarest y Lic. Tomás Barriéntos. El equipo consistió de Guatemaltecos y
Estadounidenses: Álvaro Ramírez, Carlos Girón, Jose Hurtado, Mirza Monterroso,
Adriana Segura, Emilia Gazzuolo, Paul Halacy, y Nicolas Miller.
I) Situación política
La situación política hasta ahora es
complicada, ya que se tienen muchas personas involucradas, con muchos
intereses. Daniel Dreux ha estado en
esta región por más tiempo que la mayoría de familias en las comunidades y, por
muchos años ha estado trabajando para preservar las
cuevas y la selva con un poco de ayuda de instituciones francesas. El Sr. Dreux y su compañero Sergio Sierra
están manejando el Complejo Ecoturístico de las Cuevas de Candelaria, con el
propietario, el suegro de Sr. Sierra y llevando turistas a casi todas las
partes del sistema—de las comunidades y de las parcelas individuales–
razón por la cual algunos propietarios están molestos con él. Esta situación empeoró el último año con la
denuncia levantada por el Ministerio de Cultura y Deportes en contra de Dreux y
Sierra, con una visita del presidente Alfonso Portillo, cuando dijo a la gente
de Muqb’ilha’ y Candelaria Campo Santo que estas dos personas debían salir del
país o irían a la cárcel.
El gran trabajo que se está llevando
a cabo, es convencer a todos los involucrados que necesitan trabajar juntos
para preservar las cuevas, aunque el Ministerio tiene un mandato contra el Sr.
Dreux, es difícil obtener un consenso.
Sr. Dreux está peleando contra el plan del Ministerio por este mandato,
tratando de obtener alianzas con grupos espeleológicos en Europa, Argentina, y
otros países.
En
el país de Guatemala, también hay problemas.
En Muqb’ilha’, por ejemplo, según ellos mismos, ahora hay tres grupos
distintos involucrados en el proceso de desarrollar las comunidades y proteger
el polígono: los que van a ser beneficiados con este proyecto; los que están
ganando con el proyecto de Dreux y Sierra; y los que están marginados con los
dos proyectos, aunque el nuevo trabajo tiene la posibilidad de ayudar a toda la
comunidad.
La situación es más simple en
Candelaria Campo Santo, donde no se cuenta con la gente asociada con el
proyecto de Dreux y Sierra. En los
parcelarios privados hay también diferentes intereses. Al menos un parcelario, Dr. Amilcar Bojorges
(que con sus compañeros es el dueño de 3 distintas parcelas), quiere
desarrollar las cuevas que se encuentra en sus parcelas para el turismo.
Para
realizar un plan de manejo que no vaya a ser un fracaso, hay que incluir algo
que haría a todos felices, o al menos un compromiso que criará el conflicto
mínimo e involucra miembros de todos los grupos, como comité (véase a la
sección “El comité de turismo en las Cuevas de Candelaria”), de manera
igualitaria. Es decir, hay una gran
cantidad de grupos diferentes que tienen interés en el sistema y si un grupo
dentro del polígono tiene más poder o control, los otros grupos van a pelear y
el futuro de las cuevas, la selva, y el turismo estarían en peligro.
Por esta
razón el Dr. Demarest, director del Proyecto Cancuen, y miembros del
subproyecto VUPACS están buscando la manera de tener a todos los grupos en
acuerdo con un solo plan de manejo que involucre a todos. Pero después del artículo publicado en El
Periódico el domingo 1 de junio, el trabajo de reunir los diferentes grupos ha
sido cancelado y las diferentes fracciones están divididas otra vez.
III) Descripción del sistema de Candelaria
El
sistema está atravesado a lo largo por el Sistema de cuevas del río Candelaria,
con más de 20 Km. de río subterráneo.
Desde que se declaró como Parque Nacional, se prohibieron varias
actividades como la cacería, la pesca, la tala de árboles y ampliar los
terrenos de cultivo.
La
cobertura es irregular, en algunas partes esta cubierta por bosque primario, en
otras por bosque secundario, hay parcelas que son utilizadas para el cultivo de
maíz, cardamomo, fríjol y chile, y otras son potreros.
Hay
una gran variedad de flora y fauna en el lugar, existe una gran cantidad de
especies de aves (trogones, gavilanes, pajuiles, colibríes, finches, garzas,
motmots, pájaros carpinteros, etc.), reptiles (serpientes, lagartijas) y
algunos mamíferos y peces.
En
época seca (de enero a finales de mayo) el río Candelaria, llega a un nivel tan
bajo que en algunas partes llega a tener a penas unos centímetros de
profundidad, con el agua muy clara y una corriente muy suave – lo que facilita
el acceso a muchas de las cuevas – en cambio en época lluviosa (junio a
diciembre) el río sube su nivel de varios metros, el agua se pone de color café
y la corriente se pone mucho mas fuerte, lo que dificulta el acceso a varios
tramos de las cuevas e incluso imposibilita el acceso a otros. Sin embargo siempre quedan algunas cuevas que
pueden ser visitadas durante esta época, y según algunas personas de las
comunidades el río puede ser navegable en algunos tramos.
IV) Descripción de las comunidades, Complejo
Eco-turístico y parcelas
a) Muqb’ilha’ I
Esta
es una de las comunidades localizadas dentro del Polígono de Candelaria. El único acceso es a pie, de la carretera (a
30 minutos desde Chisec en carro) se deben de caminar aproximadamente 30 a 35
minutos. Es relativamente pequeña, en
ella viven unas 500 personas, todas ellas de origen Q’eqchi’ con excepción de
una familia que es ladina. El idioma
predominante es el q’eqchi’, seguido del español (un 90% de la población no
habla o habla poco español). La
comunidad cuenta con una escuela que atiende desde el primer grado hasta sexto
primaria, si alguno de los alumnos quiere continuar con sus estudios de
secundaria debe asistir a la escuela que se encuentra en Raxruha o en otros
lugares como Sayaxche y Chisec. Existen
tres iglesias en la comunidad, una iglesia católica y dos iglesias evangélicas.
La
comunidad está organizada en un comité con siete integrantes. La actividad económica principal es la
agricultura—cultivan productos como maíz, cardamomo, fríjol, chile, achiote,
etc. Siembran dos veces al año (principios
de mayo y finales de noviembre). La
mayoría de la población parece ser más joven que vieja, razón por la cual
algunas tradiciones se podrían estar perdiendo – como los rituales en cuevas,
solo las personas ancianas llevan a cabo estas ceremonias en cueva y son muy
pocos los que continúan haciéndolo – se encontró evidencia de ceremonias
modernas en solo unas de las cuevas exploradas por miembros de VUPACS.
El
nivel de pobreza es muy alto—no hay un cetro de salud, el mas cercano se
encuentra en Raxruha o en Chisec. Cuentan
con luz eléctrica, la cual fue instalada durante el gobierno del presidente
Álvaro Arzu con la ayuda de Sr. Dreux.
No existe un sistema de cañería para el agua potable, la gente tiene que
ir al río para colectar agua o lo hacen por medio de depósitos que se llenan
con agua de lluvia. Para los deshechos
utilizan letrinas.
b) Candelaria Campo Santo
Esta
comunidad está localizada en el extremo occidental del Polígono. Se puede llegar a ella por carro, ya que está
ubicada a un costado de la carretera asfaltada que lleva de Chisec a
Raxruha. Es una comunidad pequeña, todas
las personas son de origen Q’eqchi’. El
idioma más hablado es el q’eqchi’ y después el español. En ella se encuentra una escuela que atiende
a los grados desde primero hasta sexto primaria, si los alumnos quieren seguir
con sus estudios secundarios deben de asistir a una escuela en Chisec, Sayaxche
o Raxruha.
Campo
Santo esta organizada al igual que Muqb’ilha’, con varios comités con siete
integrantes. La actividad económica principal
es la agricultura—cultivan maíz, cardamomo, fríjol, chile, y achiote entre
otros. Tienen los mismos periodos de
siembra y de cosecha que Muqb’ilha’. Al
igual que esta última, no se llevan a cabo ritos o ceremonias dentro de cuevas
y ninguna evidencia moderna ha sido encontrada.
c) Complejo Ecoturístico de las Cuevas de
Candelaria
El
acceso al campamento es relativamente fácil, se entra por la misma entrada que
a Muqb’ilha’. El camino es más corto (15
minutos para llegar hasta el hotel).
Está ubicado frente a dos entradas principales, de la cueva el Mico, en
una parcela, cuyo propietario es el suegro de Sr. Sierra y un miembro de la
comunidad de Muqb’ilha’. Allí se
encuentran varios ranchos, algunos utilizados como habitaciones para alojamiento,
otros utilizados para restaurante, cocina y bar, baños y áreas de
descanso. Dentro del Complejo
Ecoturístico también hay áreas jardinizadas, servicio de energía eléctrica, y
agua potable por medio de bomba de agua.
Desde
hace algunos años el Sr. Sierra y algunas personas de la comunidad de
Muqb’ilha’ han conformado una organización en pro de la conservación de las
cuevas de Candelaria, llamada Comité Tierra Maya.
d)
Parcelas individuales
Hay una serie de parcelas que se
encuentran dentro del Polígono, de las cuales algunas tienen un poco de ganado
y las demás tienen algún tipo de cultivo. Los parcelarios son personas de
Raxruha o de lugares cercanos.
En el 2003, VUPACS concentró sus
investigaciones buscando, mapeando, y registrando cuevas turísticas, aunque
también hizo reconocimientos en otras cuevas dentro del Polígono.
Las
cuevas en el Sistema Candelaria bajo la investigación de VUPACS son unas de las
cuevas más importantes del Mundo Maya, localizadas en la transición de tierras
altas y bajas a lo largo de una de las mayores arterias de comercio de los
antiguos Mayas.
Mercaderes viajaron por tierra a través del
norte de Alta Verapaz llevando consigo jade, plumas de quetzal, obsidiana,
pirita, y otros bienes de las tierras altas hasta Cancuen, por donde podían
acceder al sistema de los ríos Pasión-Usumacinta y entrar al mercado de las
tierras bajas mayas. El sistema de
cuevas en sí, era una de las principales entradas hacia el Inframundo, Xib’alb’a,
y era uno de los principales centros de peregrinaje, con cerámica tan lejana
como la de Tikal (Demarest, com. pers.).
Como resultado, los restos
culturales representados en estas cuevas son hasta ahora los más ricos de la
arqueología de cuevas en el mundo Maya.
La mayoría de cerámica encontrada en las cuevas data del Clásico
Temprano, aunque otras épocas están bien representadas. Evidencia preliminar sugiere que hubo un
cambio en los ritos en el Clásico Tardío, donde había una variación de vajillas
finas” (i.e., policromos y otras cerámicas indican ritos públicos, tal como
tazones Actuncan Anaranjado y Dos Arroyos Anaranjado) para ritos más privados,
vajillas utilitarias, mucha de la cual fue encontrada en o cerca de plataformas
grandes, con luz natural por encima de áreas que podían soportar grandes grupos
de personas. Mucha de la cerámica ha
sido quemada y está asociada con navajas prismáticas de obsidiana, indicando
que los Mayas, principalmente reyes y otros sacerdotes de alto nivel, entraron
a las cuevas para rituales públicos que culminaban en un auto sacrificio de la sangre del
protagonista, que era después quemada dentro de una vasija como una ofrenda a
los dioses y ancestros residentes en el inframundo.
Los
Mayas utilizaron circuitos rituales muy bien definidos entre estas cuevas,
marcados por vasijas destrozadas, muros, pinturas, y modificaciones en las
cuevas incluyendo senderos de piedras y apoyos para los pies y manos tallados
en rocas. Por lo menos un mural
significativo se encuentra localizado en este sistema, encontrado y protegido
por Daniel Dreux, aunque su localización exacta es aún desconocida.
a) Los “Templos Naturales” del Alto Pasión
En
los sitios conocidos del reino del Alto Pasión encontramos una ausencia casi
completa de las pirámides típicas de sus vecinos. En Cancuen encontramos un templo pequeño en
gran contraste al palacio monumental, y en Raxruha Viejo y sitios más pequeños
como Caoba Vieja y La Lima que se ubica dentro del polígono de las Cuevas de
Candelaria hay una ausencia completa de templos.
La razón para la
diferencia parece ser la presencia de un rasgo natural que se encuentra en esta
región—cerros muy inclinados de karst de una forma entre los mogotes de Puerto
Rico y los torres kársticos de China.
Estos cerros que parecen a pirámides naturales y usualmente tienen
cuevas adentro eran usados para ritos públicos para los residentes de este
reino.
En este año, los miembros
de VUPACS tuvieron la oportunidad ver un oratorio sobre un gran cerro usado en
el Posclásico dentro de la comunidad de 13 Aguas (véase Capítulo 24, este
volumen). Ub’ub’, el cerro del oratorio,
es el más grande en kilómetros y era usado por un grupo de Mayas del Altiplano
para rituales. Aunque hay montículos
dentro de la comunidad y debajo de Ub’ub’, no han sido estudiados y por eso no
sabemos de donde llego la gente para hacer sus ritos. Aunque cualquier estructura ha caído después
de más que 700 años de ser usada, los hijos del parcelario encontraron un
escondite en un hueco debajo de una gran piedra consistente en un incensario
con cara de un dios, diferentes vasos pequeños y mini-ollas y cajitas de
cerámica con tapaderas que contuvieron navajas prismáticas de obsidiana.
Evidencia epigráfica de
otros sitios en el mundo maya sugiere que los templos comunes en diferentes
sitios en otras partes, son representaciones de los cerros que se encuentran en
el Alto Pasión. La palabra para pirámide
para los Mayas era witz, o montaña, y
la construcción de los templos parece ser una manera de tener representaciones
de estos cerros dentro de sus ciudades donde no hay versiones naturales. En cambio, aquí se puede ver como
incorporaban estos verdaderos “templos” a sus propios sitios.
b) Cueva Verónica
La cueva más arriba del Río Candelaria es la
Cueva Verónica. Es la cueva más
importante del sistema por ser el primer lugar donde sale el agua,
simbólicamente la entrada más importante a Xib’alb’a en el sistema.
La salida de la cueva Verónica está compuesta de dos partes diferentes, una parte baja donde fluye el río y una entrada superior, localizada a unos 40 metros sobre el nivel del agua. La parte baja, donde sale el río en la cueva Verónica tiene una de las colecciones de cerámica y otros restos culturales más grandes conocidas en cualquier cueva del mundo Maya. La mayoría de la cerámica esta fechada para el Clásico Temprano (incluyendo vasijas del tipos Águila Anaranjado y Actuncan o Dos Arroyos Policromo), aunque también hay algunos bordes Preclásicos y Clásico Tardío (de los tipos Sierra Rojo y Cambio sin engobe, respectivamente).
Un camino ritual fue
establecido dentro de la cueva, demostrado por muros hechos por los Mayas de 3
por 1.5 metros que cierran todos menos uno de los caminos potenciales que se va
adentrando en la cueva creando una sala para rituales privados. La pieza central de la sala es una formación
de varios metros de largo que muestra mucha evidencia de quemas frente a un fogón
con varios bordes quemados.
Más allá de esta sala, aproximadamente 100 metros
dentro de la cueva, se encuentra un ciguán, con un sendero estrecho entre este
y los precipicios por encima del río, seguido por un derrumbe, que en la época
seca tiene algunos centímetros de profundidad.
Después de cruzar el río, es posible caminar a lo largo de la orilla por 60 metros pasando debajo de una abertura en el techo donde entra luz. Debajo de esta entrada hay un camino de piedras que atraviesa el fondo del río, puesto por los Mayas (CND-2-2-142) que termina en una pequeña subida que lleva a la gran “sala trasera”, que está llena de tiestos utilitarios sin engobe, algunos de los cuales son medias vasijas. Todavía debemos de comenzar un estudio sobre los artefactos encontrados en la sala trasera, si bien muchos de estos parecen pertenecer al periodo Clásico Tardío. Los rituales en la sala trasera, además de ser de una fecha más tardía, parece presentar un tipo distinto de ritual – mucho más privado y más relacionado al peregrinaje.
En la entrada río arriba se
encuentran algunas plataformas hechas de piedras pequeñas apiladas unas sobre
otras (CND-1-3-38 a CND-1-145) que parecen ser reconstrucciones recientes,
donde se llevaban a cabo ritos escenificados para los turistas. Además hay unos muros que parecen
precolombinos ubicados sobre unas plataformas (aunque algunos parecen
reconstruidos), a los cuales es muy difícil llegar sin construir un puente.
Hay un túnel que conecta
directamente hacia el río de Candelaria y poco antes de llegar al nivel del agua
se encuentra una pared de roca que tiene algunas modificaciones hechas por los
Mayas, quienes grabaron una serie de pequeños hoyos utilizados para colocar
pies y manos y así facilitar el ascenso o descenso (CND-1-3-36).
Algo muy interesante dentro de esta
cueva es que se encontraron varias mazorcas pequeñas de maíz quemadas que
parecen antiguas (CND-1-3-32).
Arqueólogos han encontrado ofrendas de mazorcas pequeñas en cuevas en
Belice, que parecen ser parte de un rito de cosecha, dando las primeras mazorcas
a los dioses para asegurar que las demás sean bien cosechados (Awe, com.
pers.).
La parte más interesante, esta
en la parte superior de la cueva, es un túnel pequeño fosilizado, que pudo ser
un lugar para rituales públicos, para una audiencia, sentando debajo, en la
entrada de la cueva. La parte más
cercana del otro lado de la cueva tiene mucha cerámica policroma, tiestos que
pueden ser de tambores y navajas de obsidiana (CND-1-3-16 y CND-1-3-17) y en la
parte trasera hay unas vasijas sin
engobe. En frente de este túnel y al
mismo nivel, una formación que creció desde el piso está nivelada con lajas,
tal vez indicando un lugar donde los visitantes más importantes podían sentarse
y mirar el rito sobre de los demás.
Una
tercera parte de esta cueva estudiada por VUPACS es la parte fosilizada, unos
40 metros sobre el nivel del río, marcado en el mapa original con interrogativo
(Ventana de Verónica, CND-202A). Está
accesible por otra entrada y está formada por dos túneles que se juntan de
manera perpendicular en frente de un precipicio de 50 metros sobre el río,
entre la entrada 1 y la sala trasera de Verónica debajo de una ventana.
Una gran diferencia entre esta cueva y otras
estudiadas por VUPACS este año, es la ausencia casi completa de tráfico dentro
de la cueva—la única evidencia de uso reciente era un muro para cazar
tepezcuintle ubicado en una entrada.
Encontramos huellas negativas (CND-2-2A-10), una hacha de piedra verde
(CND-2-2A-9) y dos ollas completas (CND-2-2A-15). Este último escondite consistió de un cántaro
de Triunfo Estriado tapado con un gran tiesto y una olla de Quintal sin Engobe,
los dos ubicados en un rincón, con acceso difícil unos siete metros sobre el
nivel del piso. Las dos vasijas supuestamente
tenían diferentes ofrendas dentro, pero estamos esperando todavía resultados de
la prueba de residuos.
c) Cuevas funerarias
Cueva la Iluminada esta ubicada a menos de 200
metros de la entrada principal de Cueva Verónica, al otro lado de un valle
pequeño. Es relativamente grande con una
serie de ventanas a través de las cuales entra la luz a cierta hora del día e
ilumina las formaciones. Los Mayas la
utilizaron principalmente como
una cueva funeraria con evidencia de más de cinco restos de individuos. Aunque algunos están pulverizados y otros
están ubicados bajo un suelo de barro, es muy probable que haya otros restos
dentro.
Además de los restos humanos, encontramos una gran
cantidad de cerámica y algunas navajas de obsidiana. La Iluminada, igual que la mayoría de cuevas
en el polígono, tiene más evidencia de uso en el Clásico Temprano,
especialmente vasijas policromas de Actuncan o Dos Arroyos. Existe un poco de Saxche Palmar también y
Cambio sin Engobe. Algo extraño que encontramos este
año es la presencia de muchos dientes en las entradas de cuevas
funerarias–Cueva la Iluminada y Cueva Ratón de los Dientes—que no eran
asociados con otros huesos, aunque los entierros tenían sus dientes.
d) La Lima
Al
final de la temporada empezamos excavar un sitio arqueológico, llamado La Lima,
que se encuentra dentro del polígono en el lado este, cerca de la Cueva los
Nacimientos. Es un sitio compuesto de
solo algunas plazuelas incluyendo una élite construido pegado de un cerro. Excavamos un basurero atrás de este grupo y
encontramos evidencia de ocupación del Clásico Tardío. Las cuevas asociadas con este sitio, Ratón de
los Dientes y los Nacimientos pertenecen más que todo a esta misma época según
la cerámica, que es un gran contraste a las otras cuevas dentro del sistema
Candelaria, que tienen más evidencia de actividad en el Clásico Temprano.
En
años más recientes, las cuevas fueron
utilizadas para la caza del tepezcuintle y para la recepción de turismo,
ambas actividades han dejado sus marcas.
La mayoría de las entradas a las cuevas investigadas por el proyecto
tienen evidencia de pequeños muros y jaulas de madera modernas utilizadas para
atrapar tepezcuintles (actualmente dilapidadas, habiendo permanecido sin uso
alguno por unos 15 años), plataformas recientes y pinturas, imitando aquellas
usadas por los antiguos Mayas están esparcidas alrededor de las secciones de las cuevas que quieren abrir para el
turismo.