Capítulo XXIV

Reconocimiento de Ub’ub’

Brent Woodfill, Jose Hurtado, Álvaro Ramírez, y Carlos Girón

 

 

I) Introducción

El sitio de Ub’ub’ está ubicado sobre un cerro encima de la aldea de Trece Aguas.  El dueño, Sebastián Pop, quien tenía deseos de convertir su terreno en sitio sagrado y lo dejó guamil.  Otras personas de la región, pensando que había algo de valor enterrado en su parcela, empezaron a saquearla en 2001.  Sebastián mandó a sus hijos a “limpiar un poco” su terreno para que se vea ocupado.  Durante su limpieza, un hijo se cayó, moviendo una piedra grande.  Ellos vieron un hueco debajo y uno de ellos bajó y encontró un escondite grande.  Afortunadamente, sus hijos llevaron los artefactos a su casa, porque los saqueadores regresaron la misma noche a buscar más “tesoros”. 

Mientras que estaba trabajando con Tzuul Taq’a, el proyecto de mapeo de la Universidad Estatal de Idaho, Sebastián informó a Jason Pielmeier, Kelly Kirschner, y David García de su descubrimiento.  García llevó a Karen Pereira a ver el lugar y los artefactos, y entre mayo y junio VUPACS vino dos veces a mapear el cerro y tomar fotos. 

Cuando venimos, todos los artefactos del escondite estaban en una caja de vidrio sobre un altar y periódicamente hace rituales frente de ellos.  También invitó a un grupo de chamanes de Coban a hacer un ritual sobre el cerro, unos 10 metros del hoyo donde encontraron el escondite.

 

II) Descripción del sitio y los artefactos

Ub’ub’ (fig. 24-1) está ubicado sobre el cerro más alto alrededor de Chisec al lado del camino entre Coban y Chisec, frente de “La Ventana”.  Sobre el cerro solamente hay un lugar con evidencia arqueológica, un pozo de unos cuatro metros de profundidad y menos que un metro de diámetro que estaba cubierto con una piedra, hasta que los hijos de Pop la movieran accidentalmente.  El pozo está ubicado en el parte frente del cerro donde hay la mejora vista del valle y la región. 

            Debajo del cerro y dentro de la aldea actual de Trece Aguas, están ubicadas al menos dos plazuelas y nos han contado algunos miembros de la comunidad que descubren figurillas, cuando llueve. 

            Los artefactos están ahora en una caja de vidrio en la casa de la familia Pop, y él está en el proceso de registrar su colección, que consiste de varias copitas, cajas con tapaderas, mini-ollas, navajas prismáticas de obsidiana, y un incensario con cara de dios (véase las fotos que acompaña este informe).

 

IV.  Conclusiones

       En los últimos años, arqueólogos han empezado a trabajar más con la gente local y este reconocimiento es un buen ejemplo de los beneficios de esta amistad.  Los Mayas de hoy tienen una vista del mundo parecido a los de otras épocas y pueden enseñarnos lugares importantes—aun si no hay evidencia de construcciones.  Este lugar tiene al menos un escondite, de la época clásica que encontraron completamente por accidente— no sabemos cuantos más hay, que nos puedan enseñar los pobladores locales.


Fig. 24-1: El Cerro de Ub’ub’