Investigaciones espeleológicos en
las Cuevas de Candelaria, temporadas 2004 y 2005
Por
Brent Woodfill
y
Mirza Monterroso
I. Introducción
Las Cuevas de Candelaria están
ubicadas al norte de Alta Verapaz en el municipio de Chisec (Fig. 1), entre la cabecera
y el pueblo moderno de Raxruha. Este sistema (Fig. 2 a 5) consiste en tres
diferentes niveles de cuevas; en el nivel más bajo fluye el Río Candelaria
mientras los dos arriba están ubicados en los cerros piramidales y sierras
alrededor y arriba del río. Las Cuevas
de Candelaria son atípicas por esta área porque son grandes y abiertas con muchas ventanas en las
paredes y techos para dejar entrar luz.
El sistema fue descubierto en los años ‘70 por el espeleólogo Daniel Dreux
y en 2003, los 32 km2 alrededor del río fue declarado “Parque Nacional Cuevas
de Candelaria”, manejado por dos aldeas Q’eqchi’s, Muqb’ilha’ y Candelaria
Campo Santo bajo la supervisión del Ministerio de Cultura y Deportes. Un programa fundado y realizado por MICUDE,
la Universidad Estatal de Idaho, USAID, y varias agencias de AID empezaron el
mismo año delineando el parque y capacitando a la gente de estas aldeas para
proteger el sistema y manejar turismo en tres cuevas especificas dentro del
parque (Ventana de Seguridad, Cúpula de Murciélagos, y Venado Seco), mientras
que Dreux maneja un centro ecoturístico dentro de parte de la cueva El Mico
(Fig. 2).
Hay cuatro cuevas principales en el sistema; río arriba, se llaman Verónica, Venado, Mico,
y Nacimientos. También hay cuatro divisiones
políticas dentro del parque—la parte arriba de Verónica está ubicado dentro de
Candelaria Campo Santo (los números de cuevas en este parte del sistema
empiezan con CND-100 a CND-199) y dentro en la parte río abajo de Verónica
hasta el fin de Mico está ubicado Muqb’ilha’ (CND-200 a CND-299). Una pequeña parte del Mico y unas cuevas
alrededores están controladas por Dreux (CND-300 a CND-399), mientras que los
terrenos alrededor de los Nacimientos están dividida entre parcelarios de
diferentes comunidades (CND-400 a 499).
Para distinguir la parte de Verónica que está dentro parcelas de
Candelaria Campo Santo de la otra, usamos la nomenclatura local, “Ventana de
Seguridad”.
Las diferencias políticas son una
dificultad para el trabajo en el sistema. Mientras que recibimos el apoyo de los
miembros de las dos comunidades, tenemos relaciones con solamente algunos de
los parcelarios individuales en el parte río abajo, y Daniel Dreux no permite
que entremos a su terreno.
El sistema ha sido el sitio de dos
reconocimientos arqueólogos (una investigación de Patricia Carot y un
reconocimiento corto de una cueva por Pope y Sibberenson) y el estudio presente
de miembros del Vanderbilt Upper Pasión Archaeological Cave Survey (VUPACS),
que empezó en 2001. Las temporadas 2001
y 2002 solamente consistieron de reconocimientos cortos en diferentes cuevas
(Woodfill et al. 2002 y 2003). En 2003,
aunque algunos pozos eran excavados en una cueva al lado de La Lima (Monterroso
et al. 2004), el enfoque de la temporada era reconocimiento, mapeo, y ubicando
las cuevas optimas para el manejo de turismo (Woodfill et al. 2004, Ramírez et
al. 2004). Esta temporada 2004,
consistió en excavaciones en tres diferentes cuevas (Ventana de Seguridad,
Verónica, y Ratón de los Dientes, véase abajo) y reconocimiento y mapeo de
varias cuevas recién descubiertas en el sistema.
II.
Candelaria como sitio de peregrinaje
Aunque Carot encontró un tiesto de Dos Arroyos Anaranjado en el centro
cercano de Raxruha Viejo que pertenece al Clásico Temprano (véase Carot 1989,
fig. 61), las excavaciones del Proyecto Cancuen en el mismo sitio (Morán y
Pereira 2002, Ohnstad en este volumen) y de VUPACS en el sitio de La Lima
(véase el capitulo de Monterroso en este volumen) dentro del parque Cuevas de Candelaria
muestra evidencia de ocupación solamente en el Clásico Tardío. Además, Raxruha es casi en su totalidad
altiplano, mientras La Lima tiene dos fases de ocupación en este época—la
primera altiplano y la segunda relacionada con Cancuen (probablemente dividido
entre Tepeu 1 y Tepeu 2/3). Otras cuevas
en la región muestra evidencia de uso desde el Preclásico Medio (con algunos
tiestos posiblemente pre-Mamom [Bill y Callaghan 2003 y Castellanos,
comunicación personal 2004]) hasta el Clásico Tardío. De todas las épocas, la cerámica parece
asociada más con los sitios de Altar de Sacrificios (Adams 1971) y Ceibal
(Sabloff 1975) con algunos tiestos del altiplano.
Las toneladas de cerámica encontradas en este sistema muestran un patrón
distinto por tres razones. 1) Las cuevas
en el sistema tienen una cantidad mucho más grande de tiestos, lo más extremo
de eso encontrado en la plataforma principal de Verónica (Woodfill et al.
2004), que tiene una alfombra de tiestos por casi toda la superficie (aprox. 15
x 300 metros) de entre 15 centímetros hasta más que un metro de
profundidad. 2) La cerámica parece casi
exclusivamente al Clásico Temprano (Tzakol 2 y 3), con Quintal Sin Engobe,
Águila Anaranjado, y Dos Arroyos representando la mayoría de tiestos. 3) En contraste a todos los otros sitios y
cuevas de la región, muchos tiestos están relacionados directamente con el
Petén Central. Aunque el estudio
cerámico está empezando en las cuevas y todavía no hay números exactos, la
pasta parece diferente a Altar, Ceibal, y el Petexbatun. No solamente en pasta pero también en modos
es diferente la cerámica de las cuevas, lo más diagnóstico de las cuales es la
presencia en la mayoría de tiestos policromos de un complejo iconográfico
identificado por Smith (1955) llamado “cabeza de serpiente X”, que fue
encontrado en gran cantidad en Uaxactun con poca evidencia en sitios solamente
relacionados con Tikal como Copan y Kaminaljuyu. Estas cabezas elaboradas son completamente
ausente en otros sitios de la región.
Tampoco están presentes en las otras cuevas estudiadas por VUPACS. Otro hallazgo de las excavaciones en la
entrada de Verónica, donde la mayoría de tiestos están ubicados, es una cara
aplicada policroma de Tlaloc, el dios de la lluvia del altiplano central de
México, que también solamente se encuentra en Tikal y sitios asociados con
Tikal en el Clásico Temprano.
Por la concentración temporal y regional de cerámica de Candelaria y la
evidencia preliminar de relaciones (directas o indirectas) del Petén Central,
parece que Candelaria era un lugar de peregrinaje para gente lejana durante el
Clásico Temprano. Entonces, ¿Porqué
había peregrinaje en las Cuevas de Candelaria?.
El sistema está ubicado al tope del altiplano cerca de una de dos rutas
principales de intercambio entre las Tierras Bajas y Altas, y el Río Candelaria
que fluye adentro del sistema es un tributario a la red Pasión-Usumacinta, que
forma la mayoría de dicha ruta. Es el
único sistema de cuevas conocidas asociado con esta red ribereña tan grande y
dramática y tan cerca de la ruta. Una
posibilidad interesante es la comparación entre el sistema y el lugar de salida
para los primeros humanos en el Popol Vuh,
“Siete Cuevas, Siete Cañones”. Dreux
(com. pers. 2001) se dio cuenta que el río entra y sale de la tierra siete
veces. Aunque piensa que Candelaria es
el original del mito, yo pienso que es probable una coincidencia junto con el
lugar al principio del sistema y al lado de la ruta de intercambio, significa
que era una de las “Siete Cuevas, Siete Cañones” más importantes para la gente
que lo usaron.
III. El uso
local de Candelaria
En solamente una de las cuevas
excavados y reconocidas hemos encontrado evidencia de uso local. Ratón de los Dientes (CND-402), una cueva
pequeña y seca, está ubicada al lado de La Lima y la mayoría de evidencia de
uso corresponde al sitio.
Desafortunadamente, un cuarto pequeño para ritual privada que excavamos
en su totalidad estaba completamente revuelto, con tiestos de la misma vasija
encontrados hasta en tres niveles distintos, además de un clavo pequeño y nuevo
a 25 centímetros de profundidad (véase la sección de excavaciones abajo). Parece que esta cueva fue usada en las dos
etapas de ocupación de esta sitio, por tener cerámica de Chipoc y Tepeu
2/3. Algunos tiestos de grupo Águila del
Clásico Temprano fueron llevados a la cámara también.
La falta de sitios con una fase Tzakol en la región sugiere una fuente
lejana para los visitantes que hizo la mayoría de rituales adentro. Aunque
Aguilar (2003) reconoció 30 sitios pequeños dentro del Parque Nacional Cuevas
de Candelaria y solamente hemos excavado el más grande, este tenía solamente
diez estructuras aproximadamente, mientras los demás tenían entre dos y ocho
plataformas pequeñas, y no podían causar tanta acumulación de tiestos. También, porque la primera ocupación de La
Lima pertenece al altiplano, es probable que si hubiera gente viviendo a la par
del sitio en el Clásico Temprano, estuvieron relacionados con el altiplano también. Probablemente las otras aldeas alrededor de
las cuevas eran fundadas al mismo tiempo que La Lima, después de que los
peregrinajes terminaron a visitar el área.
IV.
Reconocimiento y mapeo
El equipo de VUPACS trabajó con
guías de Muqb’ilha’ y Candelaria Campo Santo para encontrar nuevas cuevas con
evidencia arqueológica. Igual que el año
pasado, trabajamos más con la gente de Muqb’ilha’ porque controlan casi la
mitad del sistema. Todas las cuevas que
reconocimos nos las mostró un guía. En
contraste al año pasado, casi todas las cuevas exploradas y mapeadas este año
fueron recién descubiertas y relativamente intactas. Uno de los descubrimientos más emocionantes
para los guarda recursos y los ciudadanos de Muqb’ilha’ fue un escondite
consistente en una vasija-zapato (o “patojo”) en la Cueva del Pato (llamado por
la interpretación local de la forma de la vasija). Dos vasijas más estaban encontrados durante
el trabajo[1],
un cántaro tipo Quintal en una cueva pequeña sobre el Venado Seco visitado por
el escritor principal en Octubre de este año y el otro (también Quintal, pero
menos completo) descubierto por espeleólogo Matt Ayres en Entrada del Sol
(CND-101) que contiene mucha resina quemada de copal. Los primeros dos cántaros descubiertos este
año no tienen su base, que quitaron los mayas para “matarlos,” aunque la base
del pato estaba asociada con la vasija y está actualmente en el laboratorio
arqueólogo para obtener un análisis químico en el futuro.
Lo siguiente es una descripción de cada cueva recién explorada y mapeada (véase
fig. 6 para el código que usa el proyecto para los símbolos de mapeo). Es una continuación del listado que inicio el
año pasado (véase a Woodfill et al. 2004).
CND-211 El Venado
no. 1
En 2005, seguimos estudios de esta
cueva (reportado en Woodfill et al. 2004), y con la asistencia de espeleólogos
Nancy Pistole y Matt Oliphant terminamos exploraciones y una mapa. La cueva tiene mucha evidencia de uso en el
Clásico Temprano, más que todo concentrado en tres plataformas altas sobre el
río. Parte de la cueva está en uso
actualmente como un sitio turístico para tubing.
CND-214 Cueva de las Pinturas Desaparecidas
En los años ‘80, diez diferentes
hombres de la comunidad de Muqb’ilha’ vieron una pintura grande en esta cueva
(fig. 7), pero aparte de una pequeña pintura compuesta de dos huellas negativas
que interrumpe una línea larga. Hay un
poco de cerámica en las entradas, pero está vacía dentro con la excepción de la
pintura.
CND-215 Casa del Tepezcuintle
Esta cueva no tiene evidencia
arqueológica dentro. Es un túnel de unos
kilómetros que termina en un lago subterráneo.
No hubo una oportunidad para llegar al tope porque la visitamos durante
una época de mucha lluvia y había una posibilidad de inundación.
CND-216 Cueva de los Sompopos
Es una pequeña cueva (fig. 8) sobre
la gran sala de El Venado Seco (CND-201, fig. 3). Tiene solamente dos cámaras después de una
entrada restringida. Hay pocos
tiestos—dos vasijas quebradas y mezcladas de Dos Arroyos y un poco de
Quintal. En la parte atrás de la cueva
hay un gran nido de sompopo que disturbó el suelo completamente.
CND-217 Venado Arriba
Una cueva pequeña (fig. 9) ubicada
sobre El Venado Seco (CND-201). Consiste
de solamente un túnel con dos entradas y un poco de cerámica. También hay una cámara pequeña.
CND-218 El Pato
Esta cueva (fig. 10 a 12) obtuvo su
nombre por la presencia de una vasija-zapato (fig. 11) que era dejada adentro
por visitantes en el Preclásico Tardío.
Es una cueva restringida pero largo con tiestos en el piso esporádicamente
hasta un gran precipicio. Detrás de eso,
en el tope de la cueva (fig. 12), encontramos un entierro de un preadolescente
y una punta de obsidiana.
V.
Excavaciones en las Cuevas de Candelaria
Excavamos cinco diferentes áreas del
sistema ubicados, en tres cuevas distintas—en Ventana de Seguridad excavamos el
túnel de maíz y dos plataformas ceremoniales.
Hicimos también diez pozos de sondeo en la entrada río abajo de Verónica
y una cámara pequeña en el Ratón de los Dientes era completamente excavado. Para cada pozo usamos cedazo de un cuarto de
pulgada y, si no está diferentemente notado, excavamos pozos de dos por dos
metros en niveles de cinco centímetros.
El objetivo de las excavaciones este
año era solamente para establecer una cronología y sacar muestras para análisis
para determinar de donde está viniendo la gente que hizo los rituales en las
cuevas.
Excavaciones en
Candelaria Campo Santo
Excavaciones se enfocaron en el 2004
en Ventana de Seguridad (CND-203, fig. 13, 14, y 16), la parte arriba de
Verónica. Unidades uno a tres (fig. 14)
están ubicadas en el “túnel de maíz”, un túnel no muy ancho que termina en un
precipicio de unos 20 metros. Los pozos
estaban puestos en un área con una gran concentración de mazorcas pequeñas y
quemadas, orientadas para seguir la pared, 71 grados de norte. Las excavaciones se llevaron a cabo entre el
22 y 23 de mayo y tenían dos niveles hasta la profundidad de diez cm. El estéril empezó entre siete y ocho cm.
debajo la superficie.
Para todas las excavaciones el
primer nivel tenía cuatro centímetros de polvo, ceniza, y guano mezclado con
las mazorcas. Estaba un poco disturbado
este nivel de polvo por personas mirando las mazorcas. Debajo había un nivel del mismo polvo pero
compacto. Las excavaciones encontraron
mucha evidencia de fuego en adición a las mazorcas incluyendo resina
(probablemente de copal), carbón, y tiestos utilitarios quemados.
CND-103-1
Aparte del maíz había pocos artefactos
en este pozo, pero un tiesto en el primer nivel tenía una gran cantidad de
resina.
CND-103-2
Mucha resina y dos fogones (uno
solamente parcialmente dentro del pozo)
estaban identificados debajo del polvo.
Los artefactos quemados terminó unos seis cm. bajo el superficie pero a
diez cm. encontramos varios huesos y un pedazo de piedra verde.
CND 103-3
Lo excavamos para seguir uno de los
dos fogones en CND-103-2. Tenía poca
cerámica y hueso, este terminó en una deposición de calcita blanca
estéril.
Todas las otras
excavaciones en esta cueva estaban puestas para probar si la plataforma uno
(fig. 16) era un lugar para ritual público.
La plataforma está en frente de la entrada dos y una inclinación llena
de derrumbe y formaciones hasta un túnel que sigue debajo de donde
excavamos. Una formación grande a la
misma altura que la plataforma estaba nivelada artificialmente con pedazos
planos de derrumbe, probablemente para hacer un lugar para observar. Hay dos maneras de acceso—una rajada que
cruza diagonalmente un precipicio de unos 20 metros y una entrada en la parte
detrás. La plataforma también está
inclinada para adentro, pero después de una inclinación profunda desde la
entrada sigue en escalaras casi niveladas hasta el precipicio. En estas escalaras hay pedazos grandes de
derrumbe y formaciones grandes y muertas.
Los pozos están concentrados en
cuatro áreas diferentes—la entrada (CND-103-4 a 7), una cámara media oscura a
su lado (8-10), la parte frente de la plataforma (CND-103-11 a1 5, 18, 30, y
31), y una segunda plataforma tapada por los Mayas a su lado (CND-103-16 a 17,
19 a 29). La plataforma tapada era
completamente excavada.
El matriz para los varios lugares era la siguiente: en la entrada había
suelo orgánico con derrumbe entre varias formaciones (CND-103-4-6) y una
inclinación hasta el interior con derrumbe, suelo, hojas, y algunos tiestos que
cayeron de arriba (CND-103-7). La
inclinación entre unidad siete y la entrada estaba limpiada y los pocos
artefactos encontrados eran recogidos.
La parte frente de la plataforma tenía guano y polvo café claro que
seguimos hasta que encontramos estéril.
Un pozo (CND-103-11) estaba excavado dentro de un pequeño hoyo al lado
de una pared. La cámara oscura era
compuesta de tres partes: roca madre sin acumulación (CND-103-8) tiestos mezclados con polvo que cayeron de
unidad ocho (CND-103-9), y un área con poca acumulación de tierra en una
entrada (CND-103-10). En la plataforma
tapada los “pozos” fueron puestos sobre roca madre con la excepción de CND-103-16
y 17, que eran puestos dentro de un altar con mucha evidencia de quema. Tres
pozos (CND-103-19, 22, y 25) tenían pequeños hoyos donde acumularon
guano y artefactos.
Encontramos varias clases de
artefactos. La cerámica en frente de la
plataforma estaba relacionada a un espectáculo público—incensarios y mucha
cerámica policroma, un patrón parecido a la plataforma tapada. La cámara oscura tenía más tiestos sin engobe
(ritual privado), mientras que las excavaciones en la entrada eran casi vacías
de artefactos de cualquier tipo. Muchas
navajas de obsidiana estaban encontradas en el frente de la plataforma y la
plataforma tapada. Los lugares con
ritual público también tenían una gran cantidad de navajas de obsidiana,
especialmente concentrada en el altar y en frente de la plataforma principal.
Las excavaciones se llevaron a cabo
entre el 22 y el 28 de abril. .
CND-103-4
Estéril
CND-103-5
Una cantidad
pequeña de cerámica y pedernal circa la superficie.
CND-103-6
Estéril
CND-103-7 (fig.
17)
Puesto en una
tina natural entre la inclinación y una pared pequeña y natural hecho de
derrumba. Encontramos cerámica y un poco
de pedernal, cuarzo, hueso, y obsidiana.
CND-103-8
La unidad es un
área de 2x3 metros ubicada sobre roca madre.
Consistió de los restos de tres diferentes vasijas, obsidiana, y un poco
de concha.
CND-103-9
Ubicado debajo de
CND-103-8, fue excavado en una matriz de polvo hasta solamente cinco
centímetros hasta que se encontró roca madre y contuvo solamente cerámica de
las mismas vasijas de CND-103-8 y algunas navajas de obsidiana.
CND-103-10
El matriz de era
media concrecionada. Solamente unos
tiestos fueron encontrados antes de llegar a estéril, a cuatro cm. de
profundidad.
CND-103-11
Excavada en un
agujero pequeño con tiestos visibles, la unidad contuvo tiestos de cerámica y
obsidiana antes de estéril a siete cm.
CND-103-12 (fig.
18)
El pozo era
puesto en un semi-rincón natural entre tres formaciones grandes al tope de una
pequeña plataforma de roca madre. Las
excavaciones terminaron al descubrimiento de un fogón y una concentración de
ceniza y carbón (fig. xxx) a 17 cm de profundidad. En adición a la cerámica (quemada y no
quemada), encontramos obsidiana, pedernal, concha, y hueso.
CND-103-13
Encontramos
algunas navajas de obsidiana.
CND-103-14 (fig.
19)
En el nivel más
bajo (CND-103-14-2) encontramos más de la concentración de CND-103-12. Cerámica, pedernal, concha, y hueso,
incluyendo un parte de un posible incensario de lote uno.
CND-103-16
El altar estaba
construido con relleno soportado por una pared de tres etapas. Los primeros tres lotes corresponden a cada
etapa y el cuarto a la pared. El lote
cinco era excavado bajo la pared. Hay
tres diferentes tipos de matriz—polvo (pocos centímetros), barro arcilloso
mezclado con carbón y ceniza con concentraciones más grandes de ceniza
(fogones), y una etapa estéril de calcita semi-concrecionada sobre roca
madre. Todo el piso es inclinado para la
pared, que es el parte más profundo. En
adición a una gran cantidad de tiestos quemados, ceniza, y carbón encontramos
muchas navajas de obsidiana. La
concentración de artefactos disminuyo mucho después del segundo nivel. Pocos artefactos estaban encontrados entre
las piedras, aunque una gran cantidad de carbón estaba encontrado en su base.
CND-103-17
La parte interior
del altar, ubicado dentro de un pequeño rincón con techo bajo. Una cantidad de artefactos igual que
CND-103-16 era encontrada pero con mucha menos concentración y un poco de
concha. Tenía una profundidad máxima de
20 cm.
CND-103-18
Esta unidad,
junto con 30 y 31, están ubicados en la parte frente de la plataforma. En las excavaciones hasta llegar a suelo
estéril (10 cm. de profundidad), encontramos algunos tiestos que pueden ser
parte de un incensario, mucha cerámica policromo y con engobe anaranjado,
navajas de obsidiana, pedernal, concha, carbón, parte de una rotula humana, y
varios huesos probablemente de un animal.
Las siguientes unidades estaban puestas para investigar completamente la
plataforma tapada (junto con el altar en CND-103-16 y 17). Hay poca acumulación de guano sobre roca
madre y en vez de excavar solamente limpiamos la superficie. En tres unidades, 19, 20, 22, y 25 había
hoyos pequeños con más guano y tiestos, mientras que 26 y 27 eran cortadas por
la rajada tapada que forma el acceso a la plataforma.
CND-103-19
Cerámica
CND-103-20
Un hoyo lleno de
carbón y cerámica
CND-103-21
Pedernal, cerámica y carbon.
CND-103-22
Estéril
CND-103-23
Carbón y
cerámica.
CND-103-24
Obsidiana,
carbón, y cerámica
CND-103-25
Todos los
artefactos en esta unidad eran encontrados en el hoyo, que por la cantidad de
quema que ocurrió adentro parece ser un fogón—algunos tiestos quemados y mucha
carbón.
CND-103-26
Obsidiana y carbón
al lado de la abertura.
CND-103-27
Carbón al lado de
la abertura.
CND-103-28
Carbón y
cerámica.
CND-103-29
Cerámica.
CND-103-30
Excavado al lado
de CND-103-18 y dividido en dos partes:
lotes uno, tres, y cinco forman la mayoría de la unidad, mientras dos, cuatro,
y seis están ubicados en el lado oeste pegado con un gran pedazo de
derrumbe. Parece que al menos algunos de
los artefactos están cayendo de arriba, cerca de unidad 31. Excavamos hasta un gran fogón. Encontramos obsidiana, pedernal, cuarzo,
concha, hueso, una cuenta, cuarzo, un pedazo de granita no modificado, y
cerámica. Aunque hay carbón en los
niveles más altos, la mejor concentración está en lotes tres y cinco. Aunque la mayoría de la matriz es polvo
compacto gris cafezazo, el primer nivel es polvo menos compacto.
CND-103-31 (fig.
20)
Está ubicada
algunos metros más arriba de CND-103-18 y 30 entre algunos pedazos grandes de
derrumbe. Excavamos cinco centímetros de
polvo suelto hasta roca madre y encontramos cerámica.
Excavaciones en Muqb’ilha’
En 2004, se enfocaron todas nuestras
excavaciones en la cueva Verónica en la entrada principal (fig. 21 y 22). Debido a la gran cantidad de rasgos
culturales que encontramos en 2003 (Woodfill et al. 2004), queríamos investigar
allí los tipos de rituales que se estaban llevando a cabo y obtener una
cronología de uso.
La entrada y su plataforma principal
están llenas de restos arqueológicos, tal que parece una alfombra de tiestos en
muchas partes. Siete de los 10 pozos
(con la excepción de CND-202-1 a 3) tenían una matriz no de suelo, pero de
cerámica mezclado con una cantidad pequeña de polvo, hueso, y obsidiana.
Las excavaciones empezaron el 31 de
abril y terminaron el 9 de mayo, cuando terminaron también rellenando los
pozos.
CND-202-1 y 2 están ubicadas en una
plataforma artificial con tres etapas de construcción. El relleno es de piedras con tiestos, hueso,
obsidiana, y otra evidencia de ritual traído de otras partes de la entrada. El estuco que tapa cada nivel tiene un
promedio de cinco cm. de grueso. Sobre
la última etapa hay un nivel muy delgado de hongos y una pequeña cantidad de
polvo.
CND-202-1
Tiene tres diferentes etapas de construcción—pisos de estuco con relleno de
cosas rituales, suelo de diferentes lugares, piedras de derrumbe, y formaciones
quebradas (y traídas de diferentes partes de la entrada).
En nivel cinco encontramos una
pierna de una figurilla. En el nivel
seis tenía la base cóncava de un cántaro y una concentración de pedernal. Encontramos dos partes de diferentes metates
en lotes cinco y siete y cuarzo en el lote seis. El relleno en la base de la plataforma es
caracoles. Arriba hay unas piedras
grandes debajo de tierra compacta.
CND-202-2
Igual que CND-202-1, con la adición de dos “tinklers” hecho de concha oliva
y huesos humanos (cráneo y mandíbula) en el lote cuatro (aprox. 30 cm. de
profundidad) y cuarzo en el tope (lote 11).
Parece que el relleno de este nivel era rápidamente hecho, porque
algunos espacios entre las piedras eran vacíos.
CND-202-3
Esta ubicada unos
metros más adentro de CND-202-1 y 2 al lado de una línea de piedras que termina
la plataforma ya descrito. Los primeres lotes tenía una mezcla de Clásico
Temprano y Tardío (aunque la mayoría es Tzakol también encontramos varios
tiestos de Encanto Estriado). La
concentración más grande de cerámica estaba en CND-202-3-4 (15-25 cm. de
profundidad), que tenía una mezcla de Clásico Temprano y Protoclásico.
CND-202-3
Varios fogones están ubicados en el superficie de este pozo (véase a
CND-2-2-13, Woodfill et al. 2004).
Los primeros diez cm. (lotes 1 y 2)
estaban llenos de ceniza y tiestos quemados.
Debajo de eso, encontramos una gran cantidad de cerámica y huesos
humanos—una falange y la mayor parte de una escápula. En lote tres encontramos una piedra
pulida. A 40 cm., (lote 5), encontramos
el primer piso, y fragmentos de una cráneo estaban encontrados abajo. A 58 cm. encontramos otro piso, con relleno
debajo sin muchos artefactos. Bajo de
eso, igual que CND-202-1 y 2 encontramos un nivel ancho de solamente
caracoles. Encontramos obsidiana en casi
todos los niveles (con la excepción de la primera y debajo de 60 cm. con una
concentración grande en el nivel tres [10 a 15 cm. de profundidad]) y una
distribución igual de pedernal. También
encontramos una media mano (como todas de cuevas), cuarzo, y carbón en todos
lotes.
Todos los otros pozos en Verónica
están ubicados en diferentes partes de la plataforma principal de la cueva
entre grandes pedazos de derrumbe. El
matriz era más que todo tiestos, y cada pozo tenía una gran cantidad de navajas
de obsidiana, carbón, hueso, y pedernal.
Todas eran excavadas hasta roca madre.
CND-202-4
Se llegó a 11 cm
de profundidad. En adición a los otros
artefactos hay un hacha de piedra, cuarzo verde y una punta de pedernal.
CND-202-5
Encontramos mucha cerámica
incluyendo parte de una tapadera Urita con cinabrio y la cara de un
Tlaloc. También encontramos una cuenta,
un hacha de piedra verde, y parte de un collar.
CND-202-6
Cuarzo en adición
a los artefactos. Terminó a 15 cm. de
profundidad.
CND-202-7
Terminó a 15 cm.
de profundidad. En adición a los otros
artefactos encontramos un parte de una mano y parte de un metate.
CND-202-8
Excavado a 15 cm.
de profundidad. Tiene también piedra
verde y un disco de cerámica
CND-202-9
Un disco de
cerámica y falta de carbón, aunque los otros artefactos están presente. En adición encontramos un parte de una mano y
parte de un metate. El lote más bajo
(CND-202-9-3) tiene material protoclásico incluyendo Ixcanrío Anaranjado.
CND-202-10
No hay
carbón. Este pozo fue excavado en una
gran concentración de artefactos que se han caído desde la plataforma alta.
Excavaciones en
las parcelas individuales
Seguimos nuestra investigación en
Ratón de los Dientes (fig. 23 y 24), una cueva pequeña al lado de La Lima
(véase el capítulo de Monterroso, este volumen). Enfocamos las excavaciones en una cámara
pequeña detrás de unidad CND-4-2-1. El
suelo de la cámara estaba mezclado en el pasado recientemente—un clavo no
oxidado estaba encontrado a 20 cm. y tiestos de las mismas vasijas estaban
ubicadas en diferentes niveles y pozos.
Toda la cámara fue excavado en tres diferentes pozos, cada uno de los cuales
llegaron a la roca madre 40 cm. debajo de la superficie.
Cada pozo tenía tres niveles
distintas—uno de polvo (4 cm.), el segundo de ceniza (tres cm.), y un tercero
de tierra negra con pedazos de derrumbe (el resto—entre 25 y 36 cm).
La cámara probablemente sirvió para la parte privado de los rituales que se
llevó a cabo en la entrada investigada en el año pasado (CND-4-2-1). Hay mucha evidencia de quema, de una etapa de
ceniza a pedazos de carbón en todos niveles.
CND-402-4
Las dimensiones
de esta unidad fue 0.74 metros por 2.00.
Encontramos obsidiana, cerámica, una punta de pedernal, una cuenta,
concha, hueso, parte de una figurilla, y un hacha de piedra verde.
CND-402-5
Esta unidad era
1.75 x 2 metros. Encontramos un
pendiente, navajas de obsidiana, un hacha de piedra verde, concha, hueso, y una
cuenta.
CND-402-6
Encontramos
concha solamente en el lote tres y cerámica en lotes uno y tres. Es el pozo más adentro de la cueva y tiene la
cantidad más pequeña de artefactos.
VI.
Discusión y conclusiones
Las investigaciones en las Cuevas de
Candelaria en 2004 y 2005 resultaron con suficiente información para refinar
las preguntas de temporadas previas y cultivar nuevas preguntas. Encontramos evidencia de dos distintos grupos
que hicieron rituales en las cuevas—uno, en Verónica y Ventana de Seguridad,
era haciendo rituales en el Clásico Temprano y probablemente era una población
del exterior de la región y asociado con Tikal, mientras el otro, en Ratón de
los Dientes, era local durante el Clásico Tardío.
Los artefactos del Clásico Temprano
en las dos cuevas más arribas tienen un patrón distintos en la región. Su pasta es un color diferente—café claro a
oscuro, y tiene iconografía que no aparece en las cuevas de Juliq’, B’omb’il
Pek, y Caoba, incluyendo la “Cabeza de Serpiente X” (Smith 1955), que aparece
solamente en sitios asociados con Tikal (Uaxactun, Kaminaljuyu, Copan, y
Palenque). Un tiesto mostrando la misma
iconografía, estilo, y pasta estaba encontrado en la colección de Aguateca en la
ceramoteca de IDEAH.
En Ratón de los Dientes, mientras
que hay un poco de evidencia de uso en el Clásico Temprano, la pasta es el
naranja más común en el área. La mayoría
de artefactos de todos modos son del Clásico Tardío y está relacionado con Chipoc
y Cancuen, correspondiendo a las dos fases de ocupación de La Lima.
También encontramos evidencia de
diferentes tipos de actividades rituales.
En adición de la ofrenda de mazorcas quemadas, que para su tamaño
parecen relacionadas a una ceremonia de la primera cosecha, vimos evidencia del
parte público y privado de ceremonias que se llevaron a cabo frente de una
audiencia. Las navajas de obsidiana que
encontramos en los dos lados están sujetas a análisis químico para determinar
si hubiera una diferencia de sus usos en los dos partes. También vamos a analizar la ceniza de los dos
partes para ver que estaban quemando.
Era una temporada exitosa, y ahora sabemos cuando la mayoría de actividades
en la cueva llevaron a cabo y que hay la presencia de al menos dos grupos
distintos que estaban usando las cuevas y que tipos de rituales estaban
haciendo. Pero todavía tenemos mucho que
faltamos para entender la naturaleza de ritual en este lugar, algo que vamos a
seguir investigando en los próximos años.

Fig. 1: El área bajo estudio

Fig. 2: Las Cuevas de Candelaria

Fig. 3: Las Cuevas de Candelaria, parte
arriba

Fig. 4: Cuevas de Candelaria, parte medio

Fig. 5: Cuevas de Candelaria, parte abajo

Fig. 6: Código de mapas

Fig. 7: Cueva de las Pinturas Desaparecidas

Fig. 8: Cueva del Sompopo

Fig. 9: Venado Arriba

Fig. 10: Cueva del Pato

Fig. 11: Cueva del Pato, ubicación de la vasija-zapato

Fig. 12: Cueva del Pato, ubicación del entierro

Fig. 13: Ventana de Seguridad

Fig. 14: Ventana de Seguridad, unidades CND-103-1 a CND-103-3

Fig. 16: Ventana de Seguridad, parte arriba con excavaciones

Fig. 17: perfil de CND-103-7

Fig. 18: perfil de CND-103-12

Fig. 19: perfil de CND-103-14

Fig. 20: perfil de CND-103-31

Fig. 21: Cueva Verónica

Fig. 22: excavaciones en Verónica

Fig. 23: Ratón de los Dientes

Fig. 24: Excavaciones en Ratón de los Dientes
[1] Un problema resuelto este año era que
hacer con las vasijas enteras—al principio, los miembros de las comunidades
querían dejar las vasijas en las cuevas y los arqueólogos respectaron este
deseo cuando encontraron dos cántaros de Quintal sin Engobe en Ventana de
Verónica (Woodfill et al. 2004). Después
de su saqueo este año, conversaciones fueron iniciados entre los arqueólogos,
los miembros de las comunidades, y varios miembros de los proyectos de
desarrollo para llegar a un acuerdo. Al
fin, decidimos sacar las vasijas enteras después de fotografiar y marcar su
lugar y darles a miembros del comité de la comunidad donde estaban ubicadas
para cuidar hasta el momento que se puede mostrarles en un museo local.