Investigaciones en la Cueva Hun
Nal Ye
por
Brent Woodfill
y
Mirza Monterroso
Introducción
En marzo de 2005, el
ingeniero Leonidas Javier encontró una pequeña cueva no saqueada en su
terreno. Por su alta cantidad de vasijas
completas (casi 30 incluyendo una caja de piedra), informó a su amiga Lic.
Patricia del Águila del Museo Nacional, quien
sugirió mandar una carta con fotos incluidas al Lic. Salvador
López. López contactó a Woodfill, y un
reconocimiento preliminar compuesto de Javier, López, y Woodfill se llevó a
cabo en abril. Woodfill y Monterroso
siguieron investigaciones bajo la supervisión de López.
Descripción de la cueva
La Cueva de Hun Nal Ye
(Fig. 1-3) se encuentra en Alta Verapaz.
Está ubicada sobre una piscina pequeña poco profunda sobre un precipicio
de ocho metros. Esta piscina se llena
por un río subterráneo y desemboca en una cascada.
Durante los días más secos
del año es posible cruzar caminando sobre la cascada por la presencia de tres
piedras grandes que sobresalen del agua, pero normalmente es necesario nadar
para llegar al otro lado. Durante el
periodo de investigaciones la piscina fluctuó más o menos cinco metros.
Al parecer la cueva está
localizada a unos ocho metros sobre el nivel bajo de la piscina, el acceso es
relativamente fácil ya que posee muchos lugares para poner las manos y los
pies. Hay dos secciones independientes
de la cueva—una gran cámara abierta con un piso muy inclinado para la piscina y
una serie de túneles y cuartos restringidos debajo. El gran salón tenía una vasija completa y
tiestos de una segunda. La parte de
abajo es más complicada, esta comienza con una abertura de aproximadamente 1.8
metros de altura y unos .80 centímetros de ancho que tiene evidencia de varias
vasijas quebradas en la entrada sobre dos pequeños candeleros. Otros candeleros están un poco más adentro,
pero han sido completamente calcificados y pegados a estalagmitas.
La cueva rápidamente baja
cinco metros y, después de un corto descanso, baja otros dos en un pequeño
cuarto con techo muy bajo (menos que un metro de altura en el centro). En este cuarto siempre hay agua estancada y
cuando sube mucho el nivel de la piscina afuera, se llena completamente con
agua cayendo en una cascada desde la primera bajada.
La cueva sube dos veces
más, con la segunda subida terminando en un hoyo pequeño en el derrumbe que
parece haber sido ampliado por los maya.
Al otro lado del agujero se encuentra la cámara principal, que empieza
con un techo muy bajo (menos que un metro), pero rápidamente amplia cuando el
piso empieza a inclinarse hacia abajo.
Toda el área de inclinación está compuesto de varias piscinas y presas,
cada una asociada con vasijas completas.
La pared opuesta a la inclinación
tiene un pequeño rincón donde están colocadas dos cajas—una de piedra y la otra
de cerámica. Una tercera caja se
encuentra debajo del rincón y está puesta sobre varias vasijas. La caja de piedra tiene glifos, dioses, y
escribanos grabados en sus cuatro lados y la tapadera (véase abajo) y un hueso
calcificado de una danta puesto adentro.
Después de la tercera caja, la cueva continúa con
una cámara más grande e inclinada que contiene varias vasijas más en
rincones. En adición hay una segunda entrada
(aunque demasiado pequeña ser usada) y el resto del esqueleto de la danta en
una abertura muy restringida (encontrada por Ing. Javier).
Descripción de los
artefactos recuperados
La cueva contiene 30
vasijas completas puestas en varias partes de la cueva (cada una representada
con un número en la mapa), y además restos de diferentes vasijas
quebradas. Aparte de los restos
cerámicos se encuentra el esqueleto de una danta.
La mayoría de las vasijas
(1 a 18) se encuentra en la misma cámara que la caja de piedra. Parece que la mayoría de vasijas están
puestas para coleccionar agua o controlar su flujo.
En adición a los
artefactos encontrados en la cueva, Javier ha visto múltiples vasijas completas
y otros artefactos adentro de la piscina al frente de la cueva. Algunas de ellas se encuentran
medio-calcificadas, es seguro que al menos algunas de ellas cayeron al agua
después de que fueron depositadas en la cueva (probablemente el gran salón),
que tiene un piso muy inclinado.
Las vasijas completas
Vasija 1 (Fig. 4):
Cántaro de cuatro asas de tipo Cachil Rojo-sobre-Ante (Sharer
y Sedat 19xx). El diseño es de pintura
negativa en forma de tres líneas pintadas con los dedos. Está puesto, junto con vasija 2, en una
pequeña piscina travertina con un poco de inclinación
para llenarse con agua cayendo sobre la pared sur.
Preclásico Tardío.
Altiplano Central y Norte (Salamá, Guatemala, y Motagua).
Altura: 17 cm.
Diámetro: 12.9 cm.
Asa: 2.7 cm. de altura, con 2.6 cm. de la articulación de el asa hasta la boca.
Ancho del asa: 1.4 cm.
Altura del cuello: 2.6 cm.
Vasija 2 (Fig. 5):
Cántaro con engobe lustroso naranja mate.
Pasta naranja. En el hemisferio
tiene una banda de impresiones, y su base es cóncava. Está puesta en la misma piscina de vasija 1,
y parece haber estado puesto para coleccionar agua cayendo sobre ella (vasija 1
tiene los principios de una estalagmita creciendo de ella.
Altura: 16 cm.
Diámetro: 13 cm.,
Altura de hombro a borde: 3.4 cm.
Vasija 3 (Fig. 6):
Florero con cuello curvo-divergente y una banda elevada incisa de grupos de
tres líneas paralelas con ángulos alternados.
Engobe naranja. La misma forma
que vasijas 6 y 16. Está puesto a un
lado.
Preclásico Terminal.
Altiplano Central.
Altura: 11.5 cm.
Diámetro: 17.8 cm.
Vasija 4:
Cántaro con labio y cuello irregularmente hecho y manchas de cocción en el
engobe color café. Tiene cuerpo globular
y base plano. Está puesto adentro de un
pequeño rincón.
Altura: 19 cm.
Diámetro: 14 cm.
Altura de hombro a labio: 3.4 cm.
Vasija 5:
Cántaro miniatura sin engobe con manchas café oscuro y base convexa. Está puesta bajo una estalactita todavía
activa, y durante nuestros trabajos estaba medio-llena de agua.
Altura: 12.3 cm.
Diámetro: 14 cm.
Hombro a borde: 1.6 cm.
Vasija 6 (Fig. 7):
Florero con boca curvo-divergente y engobe café naranja. Un segundo engobe negro está pintado con
brocha en la forma de tres arcos abiertos para abajo. Está actualmente recostada a un lado, pero es
posible que una estalagmita todavía activa la empujó
mientras que estaba creciendo. La misma
forma que Vasijas 3 y 16.
Preclásico Terminal.
Altiplano Central.
Altura: 14.7 cm.
Diámetro: 13.9 cm.
Vasija 7 (Fig. 8):
Vaso miniatura con paredes irregulares y engobe naranja. La boca y la base plana son irregulares
también. Estaba puesto en una pequeña
rajada y está recostado a un lado. Igual
que vasijas 12, 21, 23, 24, y 25.
Altura: 7 cm.
Diámetro: 8.2 cm.
Vasija 8 (Fig. 9):
Cuenco de Chichicaste Café-Negro.
Paredes verticales y con engobe naranja afuera y ahumado adentro. Base anular es irregular. Estaba puesto boca abajo. Igual que vasijas 14 y 21.
Clásico.
Alta Verapaz.
Altura: 5.5 cm.
Diámetro: 17.3 cm.
Paredes: 2.3 cm.
Vasija 9:
Cuenco con pintura negativa en crema sobre naranja. La iconografía geométrica es acentuada con
líneas ahumadas. El interior se
encuentra ahumado. Base plana. Estaba puesto boca abajo sobre un cántaro
parcial.
Clásico Tardío.
Altura: 12.5 cm.
Diámetro: 12.1 cm.
Vasija 10 (Fig. 10a):
Caja de cerámica parecida a vasija 15. Base plana, engobe café/naranja, paredes
gruesas con labios curvados. Hay una
rajada en una esquina. Estaba puesto
entre dos formaciones en el mismo rincón que la caja de piedra (véase
abajo). Aunque ahora está fusionada a la
cueva, es posible mover la tapadera, debajo de la cual se encuentran residuos
orgánicos.
Clásico Temprano (?).
Tapadera: 32.6 cm. x 15 cm., con una altura de 5.3 cm.
Caja: 29 cm. x 11.2 cm., con una altura de 8.6 cm.
Altura de la caja con tapadera: 10.2 cm.
Las siguientes vasijas (11
a 18) se encuentran juntas debajo del rincón de la caja, y todas están
fusionadas a la cueva, lo que hace difícil una buena descripción de ellas. Vasijas 11 a 14 están ubicadas bajo la
segunda caja de cerámica (vasija 15), mientras que la vasija 16 está en frente
a un lado, acanalando agua a los dos cántaros en un agujero debajo (17 y 18).
Vasija 11:
Vaso con engobe negro interior y exterior con líneas incisas horizontales
arriba y debajo de una franja de triángulos.
Está pegada a la cueva detrás y casi completamente escondido por vasijas
13, 14, y 15. Igual que Vasija 13.
Vasija 12:
Vaso miniatura con base plana y paredes de 5 mm. Las paredes son un poco curvadas y el borde
está biselado. Tiene engobe
naranja. Está 2/3 lleno de sedimento. Igual que vasijas 7, 21, 23, 24, y 25.
Altura: 8.5 cm.
Diámetro: 8.6 cm.
Vasija 13 (Fig. 11):
Vaso con engobe negro interior y exterior.
Hay dos líneas incisas horizontales con triángulos entre ellas. Base plana y pasta fina. Aunque se encuentra medio cubierta por vasija
14, está medio lleno de agua y sedimentos.
Igual que Vasija 11.
Altura: 13.3 cm.
Diámetro: 13.2 cm.
Vasija 14:
Cuenco de Chichicaste Café-Negro.
Paredes verticales y con engobe naranja exterior y ahumado
interior. Base anular irregular. Se encuentra boca abajo y medio tapando la
vasija 13. Igual que vasijas 8 y 21.
Clásico.
Alta Verapaz.
Altura: 5.7 cm.
Diámetro: 19.5 cm.
Paredes: 2.4 cm.
Vasija 15 (Fig. 10b):
Caja de cerámica parecida a vasija 10.
Está pegada a la pared. Parece que
un visitante a la cueva quebró uno de los lados cortos y sacó un pedazo para
ver que quedó adentro. El fragmento se
encuentra unos metros para abajo cubierto en calcita. Engobe café claro. Tiene pasta naranja y un gran núcleo de
cocción.
Tapadera: 32 cm. x 16.8 cm., con una altura de 4.3 cm.
Caja: 29.4 cm. x 14.3 cm., con una altura de 8.9 cm.
Vasija 16 (Fig. 12):
Florero parecido a vasijas 3 y 6, pero más simple. Engobe naranja adentro y afuera, pasta
naranja, base plana. Está fracturado en
el labio.
Altura: 12.5 cm.
Diámetro: 15.2 cm.
Vasija 17:
Un cántaro sin engobe con manchas color café.
Vasija 18:
Un cántaro con engobe café decorado con incisiones estilo arco iris en su
hombro.
Vasijas 19 a 22 se
encuentra en la parte terminal de la cueva, donde también se encuentra el
esqueleto de la danta. Las primeras dos
vasijas se encuentran en pequeños rincones muy cerca de la caja de piedra,
mientras que 21 y 22 están ubicadas en un túnel con techo muy bajo (menos que
.50 cm. de altura).
Vasija 19:
Cántaro acanalado con engobe café bien lustroso. Ahumado al interior. La base es ligeramente cóncava. Está puesto en un rincón debajo de la entrada
al salón y durante las investigaciones tenía agua adentro. Igual que 20.
Altura: 13.5 cm.
Hombro a boca: 3.6 cm.
Diámetro: 12.7 cm.
Vasija 20:
Cántaro acanalado con engobe café bien lustroso. Ahumado en el interior. La base es ligeramente cóncava. Igual que la vasija 19. Tiene marcas de raíces bien finas en el
hombro y manchas negras en el cuerpo. Se
encuentra en una pequeña rajada vertical inclinado a un lado.
Altura: 13.4 cm.
Hombro a boca: 3.6 cm.
Diámetro: 12.3 cm.
Vasija 21:
Vaso miniatura sin engobe.
Vasija 22:
Cuenco de Chichicaste Café-Negro. Idéntico
a las vasijas 8 y 14, y, al igual que los otros, colocado boca abajo.
Vasijas 23 a 29 se
encuentra en la entrada de la cueva.
Vasija 23:
Vaso miniatura de la misma forma que vasijas 7, 12, 21, 24, y 25, aunque
sin engobe.
Vasija 24:
Vaso miniatura igual que vasijas 7, 12, 21, 23, y 25 cubierto completamente
en calcita. Paredes irregulares.
Altura: 7.2 cm.
Diámetro: 6.9 cm.
Vasija 25:
Vaso miniatura igual que vasijas 7, 12, 21, 23, y 24 cubierta completamente
en calcita y parcialmente hundido en el piso.
Paredes irregulares.
Diámetro: 6.2 cm.
Vasija 26.
Candelero. Cubierta en calcita.
Altura: 6.7 cm.
Diámetro: 10.4 cm.
Vasija 27:
Candelero
Altura: 8.4 cm.
Diámetro: 10.5 cm.
Vasijas 28 y 29 estaban puestas boca abajo
en la entrada natural de la cueva.
Aunque se encuentran debajo de una capa de tiestos y barro, están
calcificadas por fuera.
Vasija 28:
Candelero
Diámetro 10 cm.
Vasija 29:
Candelero sin engobe con paredes curvo-divergentes.
Altura: 5 cm.
Diámetro: 7.1 cm.
La última vasija es la única que se encuentra en el gran salón.
Vasija 30 (en el gran salón):
Cuenco sin engobe con bocas recto-divergentes.
Diámetro: 32.5 cm.
Tiestos, vasijas parciales,
y vasijas reconstrutibles
Hay seis partes de la cueva donde se encuentra una
acumulación de tiestos (A-E en el mapa).
En una manera paralela a las vasijas completas, A-C están en la sala de
la caja, D y E en la entrada, y F en el gran salón.
A:
Una vasija parcial de Cachil Rojo-sobre-Ante (igual que vasija 1).
Preclásico Terminal.
Altiplano Central.
B:
Varios tiestos se han caído desde arriba y se han acumulado en los hoyos
alrededor del área B. Todos parecen ser
de origen Altiplano y Alta Verapaz.
C:
Evidencia de dos vasijas quebradas mezcladas con carbón, guano, y barro
(traído desde otro lugar) que quedan sobre vasijas 18 y 19.
Vasija reconstruíble 1:
Un cuenco hemisférico con decoración negativa
(ahumado-sobre-beige) y ahumado interior.
El bajo engobe gris se encuentra también en la base convexa.
Clásico Tardío.
Alta Verapaz.
Altura: 11 cm.
Diámetro: 7.5 cm.
Vasija reconstruible 2:
Un cilindro con engobe café con muchas manchas
negras. El engobe también se encuentra
en la base.
Clásico Tardío (?)
Alta
Verapaz
Altura:
12.9 cm.
Diámetro:
6 cm.
D:
Base (plana) de una vasija de estilo Chipoc puesto dentro de una rajada en
la pared, engobe crema e incisiones post engobe.
E:
Varias vasijas quebradas en la entrada mezcladas con barro sobre las vasijas
28 y 29. Todos parecen ser de estilo
Alta Verapaz, y son de varias formas, aunque cuencos y cilindros dominan la
muestra. Probablemente pertenecen al
Clásico Tardío.
F:
Parte de un cuenco grande parecido a vasija 30.
La caja de piedra (Fig. 13 y 14)
Tapadera con anillo de glifos alrededor de un imagen del dios del maíz/la
luna abrazando un conejo/luna. Los
cuatro lados de la caja tienen diferentes personajes y glifos. Todo está hecho por al menos tres diferentes artesanos
y la tapadera no encaja perfectamente con la caja. Clásico Temprano.
Tierras Bajas.
Largo: 38 cm.
Ancho: 21.7 cm.
Altura de la caja: 10.9 cm. con soportes de 1.6 cm.
Grosor de la tapadera: 2.8 cm.
Con fotos y dibujos de la caja, Fahsen pudo descifrar
e identificar los glifos, dioses, y personajes (incluyendo un escribano y un
escultor) en los cuatro lados y la tapadera.
La tapadera tiene un retrato del dios de la luna y maíz del Clásico
Temprano y un texto que dice: “a-ALAY T’AB’ yi-chi yu-lu-?-li U TUUN ? Chi-naah IXIM YAL LA
HUN U K'AAB'A u-yuul ?-hi-?-ji KAN ?-ich”: “Y así empieza.
Este grabado, esta caja [seguida por su nombre], la casa del dios de la
luna, de una lunación de 30 días. Fue
esculpida por [el nombre del escultor], esta [?] preciosa.” En los lados, tiene varios textos que están
en el proceso de ser traducidos, pero que se refiere al dios de la muerte, a
K’awil, a una ciudad no identificada pero parecida al glifo emblema de
Tamarindito, y posiblemente a Tikal.
Los lados largos tienen
dos personajes (posiblemente el dios jaguar del inframundo [Chinchilla com.
pers. 2005]) sobre tronos de serpientes mirando a su opuesto. El cuerpo de la caja fue hecho y esculpido
por al menos dos diferentes artistas, evidente en los diferentes estilos. En un lado, un personaje está sosteniendo un
códice, que está en el texto a la par como “el libro celestial”. El otro lado está hecho por una tercera mano
y tiene un escribano con el pelo amarrado formando una cola. La mayoría de los glifos de esta sección
están al revés (hasta dos caras en la misma fila se están enfrentando).
Dentro de la caja
encontramos un fémur de una danta calcificado (indicando que había pasado un
tiempo en la cueva antes de que estuviera puesto dentro), parte del esqueleto
descrito abajo.
El esqueleto de danta
Leonidas Javier y Jorge Morales encontraron un esqueleto dentro de una
rajada muy restringida cerca de la segunda entrada de la cueva (véase la
mapa). Parece que el agua trajo a los
huesos bajo y dejaron todos completamente calcificados (y la mayoría pegados a
la cueva). Aunque no es posible decir si
fue llevado intencionalmente adentro de la cueva por los mayas ni cuando pasó,
la presencia de un hueso calcificado de este animal (identificado por Lic.
Lorena Aguilar y Erin Thornton como una danta) dentro
de una caja del Clásico Temprano sugiere que ha estado adentro mucho
tiempo.
Obsidiana
Una navaja de obsidiana
fue encontrada dentro sobre vasijas 18 y 19 (área C). Solamente es el parte distal y casi no tiene
evidencia de uso. Parece ser de la
fuente El Chayal.
Discusión
Uno de los grandes
problemas con trabajar en Alta Verapaz es la falta de una buena cronología
cerámica, y aquí es más complejo el problema porque tiene ejemplos de varias
regiones, incluyendo el Valle de Salamá, Kaminaljuyú, y potencialmente el Valle
de Motagua (Woodfill et al. 2005). Como
las otras cuevas bajo estudio por VUPACS, esta cueva parece estar asociada con
la Gran Ruta Occidental de Intercambio, que siguió los ríos Usumacinta y Pasión
hasta una serie de valles interconectados terminando en el Valle de
Salamá.
Parece que la cueva era un
lugar importante de ritual durante el Preclásico Terminal y Clásico Temprano
para gente proveniente de varias partes del altiplano, cuyo uso fue reemplazado
en el Clásico Tardío por uso más local.
En contraste a las otras cuevas bajo estudio, toda la evidencia de uso
pertenece al altiplano con la excepción de la caja, que es de las tierras bajas
(Woodfill et al. 2005).
La primera pista para entender los cambios de uso
en esta cueva se encuentra en la región en general, donde se encuentran cambios
en el patrón de asentimiento al principio del Clásico Tardío (Demarest y
Barriéntos 2002). Entre los más importantes fue la fundación de Cancuen,
que prosperó como un centro de producción de exóticos para el mercado de las
tierras bajas como jade y pirita (Kovacevich 2003). Su ubicación fue
perfecta para asumir su papel—está en el nexo de la ruta terrestre y
ribereña. Mientras que en previas
épocas mercantiles necesitaban cruzar Alta Verapaz para trasladar materiales
entre las Tierras Altas y Bajas, en el Clásico Tardío estos materiales llegaron
a Cancuen por tierra, fueron procesados, y entraron al mercado petenero por
río. Este evento singular casi suspendió el tráfico a larga distancia en
la ruta, y con menos tráfico había menos ritual en los sitios ceremoniales que
antes eran tan importantes y el uso cambió a ser casi exclusivamente local.
Otra línea para hacer una interpretación del uso
de los sitios ceremoniales de la ruta se encuentra en datos históricos,
etnográficos, y arqueológicos en rutas de intercambio en otros partes del
mundo. Largos viajes de mercaderes y otros en el Camino de Seda y los
viajes marítimos en el Pacífico y Mediterráneo, por ejemplo, eran llenos de
incertidumbre y estrés, y era muy común usar oratorios, templos, y otros
lugares sagrados para hacer rituales para mediar el miedo de andar en lugares
desconocidos y extranjeros (véase a Bauer
y Stanish 2001). Hay
evidencia del mismo patrón en el mundo maya posclásico (Borhegyi 1953, Coggins
y Shane 1984, Folan 1974, Kendal 1991).
En estos lugares los rituales eran dirigidos
específicamente a los dioses que vivieron allí. Eso es un contraste con
la mayoría de rituales descritos en la arqueología maya, que funcionaron como
una fuente central de poder político de los reyes y elites (véase, por ejemplo,
a Woodfill 1999, Demarest 1992, Brady
y Rodas 1992).
Proponemos que la función de Hun Nal Ye muestra el
mismo patrón que estos oratorios lejanos. La cantidad extraordinaria de
vasijas finas enteras en lugares no visibles por el pueblo en general fue
dejada probablemente por viajeros transitando lejos de su hogar por comercio u
otros tipos de viaje. El ritual típicamente llamado “privado” tiene
usualmente vasijas menos finas (Brady
1989) mientras que aquí tenemos una cantidad de vasijas bellas más grande que
en las áreas públicas.
Este lugar probablemente fue escogido porque era
lo más impresionante de todos los centros rituales junto con a la ruta donde
termina el altiplano, y además se conforman más al ideal de un sitio sagrado
para los mayas. Las fuentes de agua son lugares sagradas en todas las
partes de Mesoamérica (Brady
y Ashmore 1999), desde Teotihuacan y Tenochtitlan hasta Dos Pilas y el Roaring River Valley de Belice.
En contraste a la mayoría de cuevas bajo estudio,
la Cueva de Hun Nal Ye es muy dramática—la cueva es pequeña con difícil acceso
y tiene derrumbes perpetuos debido a la cascada a su lado. Está asociada con una piscina clara y
profunda, y su asociación no solamente con un río sino también una piscina
paralela otros cuerpos de agua calma en todas partes del mundo maya (Lucero
1999), desde el Lago Amatitlán (Mata Amado 1975) hasta el Cenote Sagrado de
Chichen Itza (Folan 1974, Coggins y Shane
1984) para dejar ofrendas, especialmente a la luna (Brady y Ashmore 1999). Las asociaciones con la
luna en la caja muestran que los mayas practicando rituales aquí tenían las
mismas ideas en mente cuando escogieron este lugar.

Figura 1: La Cueva de Hun Nal Ye

Figura 2: La Cueva de Hun Nal Ye

Figura 3: La Cueva de Hun Nal Ye

Figura 4: Vasija 1

Figura 5: Vasija 2

Figura 6: Vasija 3

Figura 7: Vasija 6

Figura 8: Vasija 7

Figura 9: Vasija 8

Figura 10: Cajas cerámicas

Figura 11: Vasija 13

Figura 12: Vasija 16

Figura 13: Tapadera de la caja

Figura 14: Lado 1 de la caja